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viernes, 14 de julio de 2017

Herramienta literaria para crear personajes (y mantenerlos alineados): GMC

GMC = Goal + Motivation + Conflict = Objetivo + Motivación + Conflicto


Esta es la herramienta que me ayuda con uno de mis principales problemas al escribir: mis personajes se mandan solos y la historia siempre, SIEMPRE, se sale de la ruta trazada. Es similar a otra herramienta que uso llamada "el Arco del Personaje" que es útil para construir la estructura de la historia (estructura general), mientras que el GMC sirve para construir al personaje (estructura específica).

No soy un obsesivo de las técnicas y fórmulas, al contrario, solo las uso cuando me veo en problemas y ésa es otra de las razones por las que me pierdo a mitad de un camino sin bifurcaciones... Lo que quiero decir, es que me gusta trazar la ruta de la historia de manera estructurada, conocer a mis personajes y entenderlos, y a partir de ahí construir todo lo que los rodea a medida que avanzo en la escritura.

Y es en ese proceso de descubrimiento orgánico de la historia que los personajes muestran su verdadero potencial y se me escapan. ¡Se escapan! Como si tuvieran vida propia, ay cómo te entiendo Stephen King. Y cuando intento controlarlos (a fuerza de edición y reescritura) ya es tarde, se vuelven falsos y acartonados.

GMC
Goal + Motivation + Conflict
Objetivo + Motivación + Conflicto


Hay dos maneras de usar esto. La primera es antes de comenzar a escribir la historia, incluso antes de estructurar la ruta de viaje, la escaleta, el logline, el monólogo, las preguntas de la historia... antes de hacer nada de eso, es imperativo conocer a los personajes. Los personajes son primero.

Pero si comenzaste a escribir y ya vas por la mitad y de pronto no sabes cómo seguir, es buena idea hacer este ejercicio con todos los personajes relevantes en tu historia y así la ruta hacia el final se irá iluminando con cada nueva definición.

Haz las siguientes preguntas a tu personaje:



  • ¿Qué es lo que quieres? (Objetivo)
  • ¿Por qué lo quieres? (Motivación)
  • ¿Qué te detiene? (Conflicto)


Tip 1: son preguntas relacionadas a un personaje específico, en torno a su arco del personaje; solo son aplicables a la historia general en lamedida que los actos del personaje afectan a su entorno y otros personajes.

Tip 2: es aplicable a todos los personajes que afectan la historia de alguna manera, solo si el personaje tiene una existencia que trasciende a ese acto con el que afecta la historia. O dicho de otra manera, no sirve en personajes que existen solo para decir algo muy importante y que luego desaparecen.

Tip 3: los conflictos pueden ser muy simples (personaje 1 discute con personaje 2 por música fuerte) o de vida o muerte (personaje 1 debe matar a personaje 2 para cruzar una puerta y personaje 2 debe matar a personaje 1 para que no cruce la puerta). Una historia donde todo es fácil, personajes acceden y aceptan y triunfan sin dificultad, no es una historia que valga la pena ser contada.

Peligro: confundir Objetivo con Motivación. Es impoetante separar qué quieren de por qué lo quieren. El objetivo es bastante simple en realidad, mientras que la motivación puede ser muy profunda y compleja y define cómo el personaje va a reaccionar ante el conflicto.

Ejemplos:


Luke Skywalker



  • ¿Qué es lo que quieres? (Objetivo) : ser un Jedi, como mi padre.
  • ¿Por qué lo quieres? (Motivación) : porque la fuerza es poderosa en mí y porque no tengo nada que perder.
  • ¿Qué te detiene? (Conflicto) : el imperio con su arma destructora de mundos.


Harry Potter (y el Prisionero de Azkaban)



  • ¿Qué es lo que quieres? (Objetivo) : encontrar a Sirius Black y hacer justicia.
  • ¿Por qué lo quieres? (Motivación) : porque traicionó a mis padres y a sus amigos.
  • ¿Qué te detiene? (Conflicto) : los profesores del colegio, mis amigos, el mismo Sirius Black.


Con esta información acerca de mis personajes, ahora sé cómo van a reaccionar cuando ocurran los eventos de la historia, cuando otros personajes con agenda propia metan sus narices, y cuando las cosas no ocurran como se habían planeado.

martes, 21 de marzo de 2017

La diferencia entre Escena, Secuencia y Capítulo



Hay diferencias importantes entre Escena, Secuencia y Capítulo que responden no solo a un uso de lenguaje sino también a la manera en que escribimos, en ritmo y estilo. A saber:

Escena


La escena corresponde a la acción que ocurre en un marco de tiempo lineal y generalmente en una misma ubicación. 

Un salto hacia delante en el tiempo narrativo, o un cambio en la configuración / ubicación, por lo general marca el final de una escena y el comienzo de una nueva. Llamamos a esto un "quiebre de escena" y usualmente se identifica con tres asteriscos.

Para que una escena sea efectiva, debe contener un cambio de polaridad; es decir, las cosas necesitan ir de bueno a malo, o de malo a bueno.

Secuencia


La secuencia es una colección de escenas que están conectadas o relacionadas de manera significativa entre sí, ya sea de forma dramática, narrativa o temática. Una novela se compone de muchas secuencias, al igual que una secuencia se compone de varias escenas.

El "enfoque de tres actos" del desarrollo de una secuencia, incluye una escena de introducción del problema, seguida por una escena que contiene la acción principal o conflicto y luego una escena que se centra en la respuesta a esa acción o conflicto. Estas tres escenas trabajan juntas para formar una secuencia corta.

Una secuencia no tiene que limitarse a sólo tres escenas.

Mientras que cada escena debe contener un punto de inflexión donde la polaridad cambia, las secuencias también deben contener un cambio de polaridad más grande.

Capítulo


El capítulo es una herramienta que los autores usan para obligar a sus lectores a respirar, asegurando una pausa momentánea en la narración. Esto se logra obligando al lector a realizar la acción deliberada de dar vuelta a la página.

Una ruptura de capítulo, entonces, es una herramienta dramática de nuestro arsenal narrativo.

Algunos autores prefieren capítulos más largos que reúnen múltiples escenas y secuencias, mientras que otros autores prefieren que cada capítulo contenga sólo una sola escena.

Los capítulos más largos a menudo se sienten más inmersivos para el lector. Los capítulos más cortos, por otra parte, dan una sensación de rapidez a la historia.

Los descansos entre capítulos sirven como una oportunidad para cambiar de narrador o de tono o incluso de formato.

Resumen


La escena es una pieza de acción continua, contenida en un tiempo y una ubicación determinados.

Varias escenas con un hilo narrativo conectado trabajan juntas para formar una secuencia.

Los capítulos son una herramienta estilística que los autores usan para crear una ruptura momentánea y dramática en la narración.

sábado, 18 de febrero de 2017

Cómo hacer crecer la lista de correo

Listas de Correo


Hoy está claro, sin lugar a dudas, sin temor a errar, que las listas de correo son el commodity del marketing y también de los autores independientes.

Cuando tienes una lista de correos, lo que tienes es conocido como "Lead" o "cliente potencial". Un Lead, en el caso de un autor autopublicado, es un posible comprador de los libros que autopublicamos. Así de simple.

Y en este post te enseñaré un par de técnicas muy simples para hacer crecer tus Lead.

La primera y más valiosa regla del email marketing es: NO HARÁS SPAM.

No Spam

no-spam

Se entiende por Spam el correo no solicitado. En el caso de las listas de correo, son todos esos contactos que recopilaste en un excel, copiando y pegando desde páginas Web u otros correos con copia a cientos de personas, y que usas para promocionar tus libros. Eso es Spam.

Para que tu lista de correo no sea Spam y puedas usarla positivamente, debe construirse de manera orgánica a través de formularios y la persona se debe inscribir voluntariamente, incluso debe confirmar su correo. Y solo cuando su correo y datos de contacto están validados en tu lista, les puedes enviar mensajes.

Además, la persona se puede retirar de la lista cuando le plazca.

Para evitar que este nuevo Lead se vaya de tu lista, tienes que enviar solo mensajes relevantes con información importante que pueda interesar a tu suscriptor. Lo bueno es que si envías una vez al mes, como yo, siempre tendrás algo interesante que comunicar.

Mailchimp

Mailchimp

Esta plataforma tiene un tramo gratuito que te permite construir una lista de hasta 2.000 Lead (contactos) y enviar hasta 12.000 emails al mes (1 email es un Lead o usuario suscrito a tu lista; si tienes 1.000 personas en tu lista y envías mensajes a todos ellos, podrías, aunque no lo recomiendo, hacer 12 envíos en un mes; eso es un montón).

Puedes crear distintas listas, o puedes armar una sola con distintos perfiles y luego hacer grupos de usuarios similares para enviar emails segmentados. Yo la uso en mi trabajo y con mis lectores y es maravillosa.

Si tu lista es de más de 2.000 usuarios y/o tienes que enviar más de 12.000 emails en el mes, como ocurre con algunos de mis clientes corporativos, puedes optar a un tramo pagado. Y sus precios son perfectamente accesibles.

Y lo mejor de Mailchimp, es que puedes configurar cada campaña de email para que marque los link en el contenido del correo con las variables UTM de Google Analytics. Así sé perfectamente cuál link de qué envío de email hizo qué en mi sitio Web.

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Hubspot

Hubspot

Esta plataforma de inbound marketing tiene muchas funcionalidades. En su versión pagada, es la mejor herramienta para administrar Lead que luego se convertirán en Clientes. También la uso con mis clientes y puedo decir que me ha servido mucho.

En su versión gratuita, permite montar un llamado a la acción en tu sitio Web, para invitar al visitante a que se suscriba en tu lista de correos a cambio de algún caramelo. En mi caso, regalo un ebook.

Este llamado a la acción aparece automáticamente, no tienes que programar nada, solo basta con configurar la herramienta y plantar un código en todas las páginas de tu sitio Web.

En mi caso, desde que implementé el código, la lista de correos ha crecido a razón de un nuevo Lead diario. Y eso es mucho, sobre todo porque antes de usar Hubspot, mi lista creció CERO en 2016.

Lo mejor de todo, es que se puede enlazar con Mailchimp vía API. Cada vez que un visitante se suscriba y valide su correo usando la herramienta de Hubspot, ese correo va a parar automáticamente a tu lista en Mailchimp. Mágico.

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InstaFreebie

InstaFreebie

Éste es un descubrimiento reciente. Es una plataforma que te permite regalar tus libros, ya sea una cantidad X de ebooks, o todos los que se puedan hasta una fecha límite. Es bastante simple de configurar.

Puedes iniciar en la versión gratuita, pero si quieres aprovechar la integración con Mailchimp vía API, porque también permite que las personas que se llevan tu libro se suscriban a tu lista de correo, pues tienes que pagar un plan de USD $20 al mes (alrededor de CLP $14.000 mensual). No es barato, pero tampoco es tan caro

Si tu objetivo es hacer crecer tu lista de correos usando todas las herramientas disponibles, pues ésta es perfecta.

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jueves, 1 de diciembre de 2016

La sub-trama como tema principal de una historia


Durante 2016 hice dos talleres literarios de escritura de novela de ficción. Ambos fueron ligeramente distintos entre sí, en contenidos y estructura. Pero hubo algo que tenían en común, algo que definió la manera en que miramos las historias incluso antes de comenzar a escribirlas: y eso es la sub-trama.

Ricardo Piglia, autor argentino, postuló en 1986 una tesis nada novedosa, pero que resume este tema de la siguiente manera: un cuento siempre cuenta dos historias; la primera es la historia visible, el cuento, que sería contado según los estereotipos de una tradición o género literario; y la segunda es la historia secreta, que se construye con lo no dicho, con el sobreentendido y la alusión, y es la clave de la forma del cuento.

Lo que Piglia llama "la historia secreta" es todo aquello que se deja entrever en la historia visible, pero que no forma parte de la trama; la historia secreta es parte del contexto, del trasfondo, es parte del mundo que habitan los personajes, tanto externo como interno, y es efectivamente lo que da forma a la historia. Es lo que yo llamo la sub-trama y según Piglia, es la historia que queremos contar.

La sub-trama (sub-plot) es el tema profundo que nos consume y apasiona, es lo que queremos decir, es aquello que queremos explorar y es la razón por la cual escribimos una historia, ya sea en forma de guión, novela, cuento o poesía. Y la trama (plot) es el vehículo que nos permite transportar esta historia secreta desde nuestra reflexión interna hacia un texto de ficción que se pueda consumir.

Las historias que contamos son un medio de transporte de ideologías, ideas y temas; como los programas del Disney Channel, que no solo cuentan historias entretenidas para niños y niñas, sino que también imprimen en el subconsciente pre-adolescente los códigos del lenguaje, morales, éticos y estéticos de un niño-Disney estándar. La aguja hipodérmica aplicada.

Mi visión del tema se resume en que las historias de ficción que contamos son caballos de Troya: por fuera son objetos de entretenimiento, mientras que por dentro transportan ideologías, ideas y temas en forma de una historia secreta.

*Acerca de la imagen: en la película La Princesa Mononoke, del director Hayao Miyazaki, se nos cuentan muchas historias en forma de sub-trama; una de ellas es la historia de los leprosos en Japón.

lunes, 25 de abril de 2016

Cabezas parlantes en una habitación blanca



Hace un tiempo me encontré con este problema en una novela que compré y leí con mucho entusiasmo, pero que me defraudó de muchas maneras. No sabía cómo definirlo: uno o más personajes tienen diálogo, pero el lector no tiene manera de saber dónde ni cuándo ocurre la acción, o cómo es el lugar en el que se encuentran, cómo reaccionan, nada. Solo diálogo.

Es una situación desconcertante, porque el lector necesita al menos una señal de dónde y cuándo ocurren las cosas; un poco de contexto es necesario, sino obligatorio. En caso de no haber contexto de tiempo y espacio, la sensación que queda es la de estar leyendo a cabezas parlantes en una habitación blanca.

¿Pero cómo dejar en claro dónde y cuándo ocurren los diálogos?

Lo normal es que las escenas tengan una pequeña introducción, desarrollo y conclusión, desde el punto de vista del protagonista, mostrando el dónde y el cuándo. No es necesario hacerlo muy explícito, es necesaria una buena cuota de estilo literario.

Doy dos ejemplos:

MAL:
Ben se levantó del sillón.
—Me tengo que ir —dijo Ben.
—Pues que te vaya bien —dijo Leticia y se marchó a su habitación.
Ben salió dando un portazo, enojado.

BIEN: 
  Ben se levantó del sillón, esa mole de cuero anticuada que habría sido el deleite de sus abuelos. Esta era probablemente la última vez que oyera la carcasa de pino reclamando por su sobrepeso.
  —Me tengo que ir —dijo Ben echando un vistazo al comedor apenas iluminado por una lámpara de pie junto a la mesa vacía y aterrizando en Leticia, parada junto a la chimenea apagada y mirando inexpresiva el vino en su copa. Ben pensó que se veía aún hermosa, aunque ella debía pensar distinto de sí misma. No quería ni imaginar lo que pensaba de él y su problema alimentario.
  —Pues que te vaya bien —dijo Leticia y salió de la sala sin mirarlo. Ben la oyó subiendo las escaleras y cerrando la puerta del baño con pestillo.
  Ben se mordió la lengua para no gritar todo lo que sentía. No quería pelear más en una guerra que ya estaba perdida. Salió de la casa dando un portazo, arrepentido de inmediato porque dejó la caja con rollos de canela en el refrigerador.
En el primer ejemplo, solo hay acción y diálogo. Ocurren cosas, pero sin profundidad, sin contexto, sin desarrollo, sin propósito. Una historia completa escrita en ese formato minimalista podría tener aceptación de la crítica literaria, tal vez, pero no todos tenemos gusto por el café descafeinado.

En cambio el segundo ejemplo es la misma historia, pero rebosando de contexto y detalle. El lector entiende lo que ocurre, dónde, y la noción del cuándo está presente aunque no de manera explícita. Ese es mi estilo personal, no puedo pedir que todos escriban como yo, pero sirve como ejemplo.

En el primer ejemplo, sin más información que la que disponemos, no es posible saber dónde ni cuándo ocurren los diálogos. En cambio en el segundo sabemos mucho más y con pequeños detalles (sillón, lámpara, chimenea) nos hacemos la idea de un contexto más claro. 

Al final, gran parte del procesamiento de las descripciones ocurre en la cabeza del lector. Nosotros escritores damos algunas pinceladas y el lector llena los espacios vacíos. Pero es obligatoriamente necesario que haya pinceladas de contexto, para que el lector pueda hacer su parte del trabajo.

Para mí el rey de la descripción es Stephen King. En su libro Mientras Escribo hay un capítulo completo donde explica cómo lo hace.